El gobierno japonés confirmó que el sitio web de Abe quedó inaccesible desde la madrugada del jueves.
El secretario jefe del gabinete, Yoshihide Suga, reconoció a la prensa que una persona que dijo ser del grupo de hackers Anonymous reclamó la responsabilidad a través de un mensaje en Twitter.
El incidente sigue a una serie de ataques similares contra sitios web japoneses que, se sospecha, han sido realizados por Anonymous.
Los sitios web que quedaron temporalmente inaccesibles en octubre y noviembre incluyen el del aeropuerto de Narita, el periódico japonés Mainichi y el Ministerio de Salud.
El pueblo de Taiji, en la prefectura de Wakayama, conocida por la cacería de delfines, práctica que se ha sido objeto de las críticas de los grupos ambientalistas, también fue hackeado en septiembre.
Japón se unió a una moratoria internacional sobre la caza comercial de ballenas hace tres décadas, pero siguió con la actividad bajo una exención marcada para la investigación científica. Una corte internacional dictaminó en 2014 que esa caza carecía de valor científico y ordenó que la suspendiera. Sin embargo, la semana pasada anunció que reanudaría la práctica este año pero que reduciría su programa: en lugar de mil ballenas mink, el objetivo ahora serán poco más de 300.