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Por primera vez desde el inicio de la campaña, la Subsecretaría de Medio Ambiente de la Municipalidad de Neuquén junto a la empresa Bassa salieron por las farmacias de la ciudad a recolectar los medicamentos vencidos o en desuso que depositan allí los clientes y que serán tratados ahora como residuos patógenos.
"Los vecinos pueden desechar los remedios que ya no consumen para que la disposición final sea segura tratándolos a posteriori como un residuo patógeno, el cual se incinera en horno pirolítico", explicó Francisco Baggio, subsecretario de Medio Ambiente y Protección Ciudadana de la Municipalidad, tras acompañar a los operarios en las tareas de recolección. "Evitemos accidentes en casa y la contaminación del suelo y el agua. Tirá los remedios que no uses en los tachos especiales de las farmacias", solicitó el funcionario a través de su cuenta de Twitter.
La campaña de disposición final de medicamentos vencidos comenzó en septiembre de 2021, y a ella se sumaron un total de 42 farmacias de la ciudad, que colocaron en los mostradores una serie de urnas especiales para permitir que los clientes depositen allí los medicamentos que ya pasaron su fecha de caducidad o que ya no utilizan porque no siguen con esos tratamientos médicos.
En ese momento, se informó que la recolección iba a ser mensual y gratuita para las farmacias, a cargo de la empresa BASSA dentro del contrato de concesión de recolección de patógenos que tiene con la Municipalidad. Sin embargo, esta es la primera campaña de recolección que inicia el área.
“Es una de las pocas ciudades del país que va a tener este tratamiento y la única de la Patagonia”, había expresado Baggio al presentar el proyecto, que hoy mostró sus primeros resultados. Se aclaró que el objetivo es asegurar de forma correcta y efectiva la disposición final de medicamentos vencidos y productos farmacéuticos caducados que se encuentran en manos de las y los vecinos luego de su uso, así como también la recuperación de remedios domiciliarios no utilizados.
En un principio, a la campaña se habían sumado un total de 30 farmacias a través de la Cámara de Farmacias y el Colegio de Farmacéuticos de la provincia. Sin embargo, más establecimientos se fueron sumando al proyecto, hasta cubrir un mapa que incluye numerosos barrios de la ciudad.