{# #} {# #}
Hace casi un año ya que Benjamín Vicuña y Eli Sulichin comenzaron a salir. Se sabe que se conocieron en el bautismo de Ana, la hija de Pampita, y desde ese momento se volvieron inseparables. No conviven (ella tiene el departamento lleno de lujos que le regalaron sus padres), y Eli trabaja full time. Pero si pasan mucho tiempo juntos.
La cuestión aquí tiene que ver con la poca exposición pública que tiene la pareja, que se vio en muy pocos lugares a la luz de la prensa y de las preguntas incómodas de los periodistas. Y fue el propio Benjamín quien dio su veredicto.
El chileno está en una etapa de cambios. Y fue Eli la que lo impulsó a uno de los más importantes: volcarse a la espiritualidad. “También lo está acompañando a dejar de fumar, algo que le valió la felicitación de su hijo mayor, Bautista”, contaron.
Distanciado de la China Suárez, después de todo lo que se dijo en las redes sociales, Vicuña inició un proceso introspectivo al que lo inspiró su pareja. En tiempos donde la agenda laboral de Vicuña está completa porque está grabando una serie nacional para una conocida plataforma y ensaya El método Groholm, un clásico del teatro, lejos de la rutina laboral apuesta a las enseñanzas que le está transmitiendo Eli.
Sulichín tiene una tendencia muy "marcada" a una vida alejada de los conflictos y volcada al camino de las buenas energías y la sabiduría milenaria y eso "atrapó" a Benjamín, a quien se lo nota muy diferente de un tiempo a esta parte.
Aplomado y relajado, aseguran que ahora Vicuña está camino a encontrar la paz añorada, que lo acercó a la mujer que lo conquistó y que se ganó su corazón. También, le está haciendo muy bien su cercanía a Rafael Ferro.
En una entrevista, Benjamín Vicuña se sinceró sobre el motivo por el que no se muestra públicamente con Eli Sulichín. "Estoy muy feliz, pero justamente intento cuidar y preservar este vínculo", dijo. "Quiero preservar este vínculo lejos de todo lo otro que confunda, distorsione y duela", reconoció el actor.