Pero eso no es todo: parece ser que quienes suelen llevar el celular en los bolsillos delanteros del pantalón son más vulnerables.
Para llegar a esta conclusión, los investigadores liderados por el doctor Ariel Zilbertlicht analizaron las referencias de 106 hombres mediante el acceso a datos demográficos y al modo en cómo empleaban el teléfono, y la calidad del esperma.
Los resultados revelaron que la calidad del semen se redujo a niveles muy bajos entre los hombres que suelen llevar sus celulares a medio metro o a menos distancia de la ingle.
Otros factores que influyen son hablar por el teléfono móvil durante más de una hora al día o hacerlo mientras se carga la batería del aparato, lo que duplica, según el estudio, el riesgo de baja concentración de semen. Si a las charlas suma un cigarrillo, peor.