Buenos Aires (Télam) > Hoy se cumplen 40 años de la muerte de José Alberto Iglesias, más conocido como Tanguito, un singular artista de los albores del rock argentino que compuso "La balsa" junto a Litto Nebbia y dejó apenas una placa registrada, aunque su figura atravesó el tiempo, transformándose en una leyenda del origen del rock local.
La vida de José Alberto Iglesias de Caseros -su verdadero nombre- fue corta, dramática e intensa, y estuvo siempre teñida por un halo de misterio que alimentó el mito y le imprimió aún más encanto a su figura.
Tanguito, que murió en 1972 con apenas 26 años, siempre fue parte de la historia constitutiva del rock argentino, erigiéndose como un personaje popular y masivo en la década del '80, cuando su historia llegó a la pantalla grande de la mano de Marcelo Piñeyro con la taquillera película “Tango feroz”.
Nació el 16 de septiembre de 1945 en San Martín y era el cuarto hijo de un vendedor ambulante y una empleada de servicio doméstico. Abandonó la escuela secundaria para dedicarse durante un tiempo a la jardinería en la escuela del Jardín Botánico, pero a los 15 años decidió dejar todo para abocarse a la música.
Dos años después cantó en clubes de barrio, interpretando canciones populares de rock and roll, tiempos en que adquirió cierto prestigio como bailarín de rock.
Su debut discográfico fue en 1963 como cantante de Los Dukes, grupo en donde entonó los temas "Decí por qué no querés" (de Palito Ortega y Dino Ramos) y "Mi Pancha" (una canción suya); con esa misma banda en 1964 compartió escenario con Sandro y Los de Fuego, los Pick Ups y los Bobby Cats (cuyo cantante era Billy Bond).
Ese año, Horacio Martínez, mánager de Los Gatos, le propuso editar un disco como solista para el sello RCA Víctor, algo que llevó a que Tanguito dejara Los Dukes y comenzara a preparar material, aunque el proyecto nunca se concretó.
Dos años más tarde, Tanguito era una de las figuras que, al igual que Moris, Lito Nebbia, Miguel Abuelo, Ciro Fogliatta y Javier Martínez, frecuentaba La Cueva, un reducto conocido como la "cuna del rock argentino" y que cobijaba parte de la bohemia de Buenos Aires.
El himno
Aquellos que frecuentaban La Cueva también solían pasar sus noches en el bar La Perla del Once, donde nació “La balsa”, la canción más emblemática del rock argentino.
El tema fue compuesto durante una madrugada, cuando Tanguito se dirigió al baño del bar y allí comenzó a esbozar los primeros versos y acordes del tema.
El primer verso del tema rezaba: “Estoy muy solo y triste en este mundo de mierda”. Por presiones de la autocensura de los sellos grabadores, finalmente Nebbia adaptaría la frase inicial: “Estoy muy solo y triste en este mundo abandonado”. Más tarde, concluyó la canción con una melodía con un añejo aire a bossa nova y se la mostró a sus compañeros de Los Gatos. Teniendo contrato con la RCA para efectuar una sesión de prueba para un single, la entró a los estudios para grabar “La balsa” el 19 de junio de 1967. La cara B llevaría el tema "Ayer nomás", con letra de Nebbia y Lernoud y música de Moris. El sencillo resultante apareció en las disquerías el 3 de julio siguiente. Fue el primer disco de Los Gatos y la primera composición de Tanguito que quedara registrada.
En un año y medio -entre diciembre de 1966 y abril de 1968- se dieron los hechos más importantes de su vida artística: además de componer “La balsa”, participó de un espectáculo antológico junto a sus amigos de La Cueva, actuó en televisión y logró grabar su primer trabajo como solista titulado "La princesa dorada".
En los estudios RCA y acompañado por la orquesta de Horacio Malvicino, Tanguito registró “La princesa dorada”, escrito junto a Pipo Lernoud, y “El hombre restante”, coautoría con Javier Martínez para un disco simple.
Su segunda y última grabación llegó en 1970, cuando aceptó realizar un disco para Mandioca, que finalmente salió editado en 1972 bajo el título "Tango".
En este material quedaron registradas "Natural", "Amor de Primavera", "La balsa" y "Todo el día me pregunto", muchos de ellos grabados por él solo con la guitarra y el baterista de Manal Javier Martínez, luego de que Tanguito faltara a varias sesiones y el resto de los músicos abandonara el proyecto.
Desenlace trágico
La época de grabación de esta placa encuentra al músico en situaciones complicadas, tanto por cuestiones personales vinculadas con su afición a los tóxicos como por el recrudecimiento de la persecución policial, que trajo como consecuencia que fuera detenido en numerosas ocasiones y, finalmente, enviado a prisión a la cárcel de Villa Devoto en febrero de 1971.
También estuvo internado en el Hospital Neuropsiquiátrico José T. Borda, que había inaugurado un servicio de Drogadicción. Tanguito pasó allí muchos meses, y fue sometido a electroshocks y a shocks insulínicos.
En mayo de 1972 fue declarado judicialmente demente y trasladado a la Unidad Penitenciaria 13 del mismo hospital, destinada a criminales psicópatas.
En la madrugada del 19 de mayo de 1972, logró fugarse y consiguió llegar a la estación Pacífico con la intención de abordar un tren del Ferrocarril General San Martín rumbo a su casa. Ese día, Tanguito cayó a las vías y terminó con su vida bajo las ruedas del tren en el puente sobre la avenida Santa Fe.
El episodio nunca fue investigado y ningún medio de prensa de la época registró el suceso.
"MEZCLAN LAS COSAS"
"Andaba, andaba por todas partes, casi no paraba en mi casa, una vez descubrí la guitarra y me di cuenta de que me gustaba mucho cantar. Desde entonces no deje de hacerlo", declaraba Tanguito en esa época. Y respecto a su relación con la Policía decía: "Quieren que me corte el cabello, se enojan por que me siento sobre el césped en una plaza y canto, una vez me detuvieron diciendo que había participado de una manifestación comunista. En fin, se mezclan las cosas y yo voy a parar al calabozo".