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Presunto violador negó los hechos

En la primera audiencia, Cristian Hernández Oyarzún negó los dos abusos sexuales y los cuatro intentos que se le imputan. El juicio comenzó ayer en la Cámara Criminal Segunda de Bariloche.

Todas sus víctimas fueron mujeres de barrios de la zona oeste de Bariloche. Cuatro de ellas declararon ayer.
 
Bariloche >
Entró a la sala de audiencias a las 9.30 y entre los presentes sorprendió su baja estatura. Segundos después, fotógrafos y camarógrafos buscaron su rostro, pero fue casi imposible. Cristian Rodolfo Hernández Oyarzún se cubrió la cara con las manos para evitar ser fotografiado. Así permaneció sentado en el banquillo de los acusados durante media hora hasta que el Tribunal ordenó que la prensa abandonara la sala.
Hernández Oyarzún está siendo juzgado desde ayer por dos abusos sexuales con acceso carnal y cuatro intentos de violación. Todas sus víctimas fueron mujeres de barrios del oeste de esta ciudad. Los hechos ocurrieron entre enero y septiembre de 2009.
Otro hecho que se le imputa formará parte de otro expediente, porque sus víctimas, que fueron dos turistas israelíes, no pudieron concurrir al juicio que comenzó ayer en esta ciudad.
Se trata de una violación y un robo.
Hernández Oyarzún declaró ante los jueces de la Cámara Criminal Segunda, que integran Héctor Leguizamón Pondal, César Lanfranchi y Gregor Joos.
El imputado sólo se remitió a negar su participación en los seis hechos que se le atribuyen, informaron desde el área de prensa del Poder Judicial, porque el Tribunal dispuso que la prensa no cubra el juicio para proteger a las víctimas.
De hecho, en la primera audiencia declararon cuatro mujeres que fueron víctimas de Hernández Oyarzún. También cuatro testigos citados por el fiscal de Cámara Enrique Sánchez Gavier, quien está siendo asistido por los agentes fiscales Eduardo Fernández y Marcos Burgos, quienes estuvieron a cargo de la investigación de los hechos.
El abogado Juan Manuel García Berro actúa como querellante, en representación de dos de las víctimas.
El defensor oficial Gustavo Butrón se quejó en el inicio de la audiencia por la presencia de la prensa y advirtió que con las fotografías e imágenes que se tomaron del imputado se vulneraba el principio de inocencia.
Además, presentó un pedido de nulidad en relación a la forma de obtención de la prueba. Butrón planteó la metáfora “de los frutos del árbol envenenado” para describir evidencias recolectadas con ayuda de información obtenida ilegalmente. El tribunal postergó la resolución del planteo.
El juez de Instrucción Miguel Gaimaro Pozzi procesó al acusado el 30 de noviembre de 2009. El imputado fue detenido el 10 de noviembre luego de que los fiscales recibieran un informe de ADN que confirmó la identidad del sospechoso en por lo menos tres ataques sexuales. Desde entonces está detenido en la cárcel local.
El ADN fue clave en la investigación. De hecho, el imputado cuando fue detenido se sometió en forma voluntaria a un hisopado bucal, que fue analizado con el material genético que los fiscales tenían de las tres mujeres violadas.
Hernández Oyarzún tenía antecedentes penales por violación de hace más de 10 años, con víctimas de su entorno familiar.

"Quiero la verdad, aunque sea dolorosa"

Bariloche > Mirna Oyarzún estaba sola y en silencio en un rincón del hall del edificio de Tribunales. Quería estar cerca de su hijo, Cristian Rodolfo Hernández Oyarzún, quien enfrenta la acusación de dos violaciones y cuatro intentos de abuso sexual.
“Voy a estar con él, es mi hijo y lo quiero mucho como quiero al resto de mis hijos”, dijo la mujer, sin levantar casi la voz. “Él quiere que lo escuchen, quiere hablarle a la gente”, afirmó la mujer, afligida.
Dijo que su hijo nunca le dijo que era inocente o culpable. “Yo tampoco como madre no me animo a preguntarle, yo no juzgo a nadie”, agregó.
“No es que confíe, yo quiero una verdad”, sostuvo la mujer, como un ruego. “Este hijo es mío, lo tuve de soltera. Él tuvo un padrastro, pero no fue buena su vida. Tuvo muchos problemas, muchos odios”, lamentó Mirna.
Comentó que su hijo estuvo detenido muchas veces. “Estoy desolada, pero quiero la verdad, aunque sea dolorosa”, sostuvo.
Aseguró que “si yo no hubiese estado con Jesucristo en mi corazón, me hubiese muerto. Solamente Dios sabe mi dolor y estuve sola. Cuando recién cayó él, estuve sola”.
La mujer dijo que nunca se imaginó que iba a ser acusado de haber sido el autor de violaciones. “Nunca me imaginé esto, incluso ni lo creo todavía”.

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