La Ruta Nacional 22 se transformó con el tiempo en uno de los caminos elegidos por los narcos de la región para llegar a distintas ciudades valletanas y también a países limítrofes. Por esa razón, no resultan extraños los secuestros de droga a lo largo del año. En enero, personal de la Agrupación XII Comahue detectó entre Allen y Cipolletti un cargamento de casi 90 kilos de marihuana. Era transportado por una banda de tres neuquinos que la semana pasada fueron llevados a juicio y condenados a 5 años y medio de cárcel efectiva.
Los narcos fueron identificados como Andrés Isaías Gutiérrez y Pablo Fabián Valenzuela, con domicilios sobre las calles Río Negro y Pasto Verde, de Neuquén capital. Ambos recibieron 5 años y medio de cárcel efectiva. Un tercer cómplice, oriundo del barrio Valentina Norte, recibió una pena en suspenso de 2 años. Las partes intervinientes en el proceso acordaron un juicio abreviado, que fue clausurado el viernes con la lectura de la sentencia por parte del Tribunal Oral Federal de General Roca.
Gutiérrez, de 46 años, y Valenzuela, de 49, recibieron los castigos más duros debido a que se adjudicaron la responsabilidad en el traslado de 132 ladrillos de marihuana. Lo hacían en dos vehículos, una Volkswagen Saveiro, que era conducida por Gutiérrez, y un Toyota Corolla, que cumplía la función de “centinela”. Más allá de las precauciones delictivas, no pudieron evitar el operativo montado por Gendarmería en horas de la madrugada. Según la instrucción, la Saveiro dobló en U y quiso alejarse pero fue interceptada por los efectivos de la fuerza. Una de las pruebas clave fueron los mensajes telefónicos entre los conductores.
132 ladrillos de marihuana transportaban.
El cargamento iba dividido en dos vehículos. Uno de ellos cumplía la función de “centinela” o también llamado “punta de lanza”, que es el que cae en caso de controles policiales.