Edgar Artero, titular de la cámara de productores de Fernández Oro, explicó que esta oportunidad eligieron las vías del tren para dejar la fruta, en reclamo de la apertura de una ruta ferroviaria que transporte las peras y las manzanas hacia los centros urbanos más importantes del país.
El productor recordó que la pera tiene un costo de $4 el kilo, pero a ellos les pagan sólo $2, mientras que después en las góndolas los consumidores la compran a $26. "Nación nos ofrece un préstamo, y nos preguntamos para qué, si acá solo hay pérdidas", se lamentó.