Expertos del departamento de Zoología de la Universidad de Cambridge, aseguran que los gecos son los animales más grandes capaces de desplazarse de esta forma.
Un escalador de mayor tamaño requeriría de muchísima ayuda. En el caso del ser humano, necesitaría forrar el 40% de la superficie corporal con almohadillas adhesivas o en todo caso tener un pie "de payaso", número 145, grande y pegajoso para que pudiera adherirse.
Para resolver este problema, evolutivamente los animales más grandes han desarrollado garras, algo de lo que desafortunadamente también carecemos.