En un procedimiento de rutina, los empleados del hotel de cuatro estrellas, al notar que una pareja no había hecho el checkout tras ingresar el sábado pasado, fueron hasta la habitación 801 para recordarles que debían bajar hasta la recepción para liquidar su estadía. Sin embargo, una vez en la puerta de la habitación, los empleados no tuvieron respuesta por lo que entraron y, lo primero que notaron fue un olor nauseabundo, luego encontraron a la mujer muerta en el jacuzzi que todavía estaba encendido. El hombre se habría retirado del lugar durante la tarde del domingo a bordo de un Volkswagen Bora.
Rápidamente, los empleados dieron aviso a la policía que se hizo presente en el lugar e identificó a la víctima como Nara Giselle Acosta, de 32 años, oriunda de Buenos Aires. Al cruzar los datos de la mujer, su nombre apareció en los registros oficiales como beneficiaria de un Asignación Universal.
Los resultados preliminares no arrojaron indicios de lesiones traumáticas que puedan haber causado la muerte. El cuerpo de la mujer estaba en avanzado estado de descomposición, por lo que también se dispuso que se hagan exámenes patológicos para determinar con certeza la causa de muerte.
La policía está tras un hombre de 45 años con domicilio en Ciudad de Buenos Aires y que por estas horas es intensamente buscado.
La autopsia se realizó bajo el protocolo de femicidio. Los resultados preliminares no indican lesiones traumáticas que puedan haber causado la muerte. Una de las hipótesis que no descartan los investigadores es la sobredosis accidental.