Los mismos carniceros de los barrios nos reconocen a nosotros los clientes que el asado que nos están vendiendo es proveniente de lugares que supuestamente están prohibidos por la barrera y que por eso lo tenemos que pagar más caro.
¿Hasta cuándo vamos a seguir con este medida que no se sostiene y genera tantas distorsiones? ¿Se acordarán alguna vez de los consumidores?.
Espero que nuestros gobernantes recapaciten y admitan que fue una decisión inútil que lo único que logró fue perjudicar a toda la comunidad neuquina.
Roberto Darío Yañez
DNI 11.225.987