Oklahoma, EE.UU.- En una final tremendo con marcador cambiante que se definió sobre el epílogo del juego, Cleveland Cavaliers se consagró campeón de la
NBA por primera vez en la historia, saldando también varias cuentas. En primer lugar, consigo mismo, porque se tomó revancha de la final perdida el año pasado ante el mismo rival Golden State Warriors, al que ahora venció 93 a 89, y con la historia, porque nunca ante un equipo que pasaba de un 3-1 al 3-3 logró llevarse el campeonato. Fallaron en ese intento los Knicks en el '51 y Boston Celtics en el '66, pero no el equipo del gran LeBron James, el MPV de la final (anoche sumó 27 puntos, 11 rebotes y 11 asistencias).