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Neuquén.- Se creó el 31 de julio, cuando el frío se hacía sentir con fuerza en la ciudad, con la intención de ofrecerle un sitio para pasar la noche a la gente que se encuentra en situación de calle. Arrancó con 10 plazas en la casa parroquial del templo Inmaculada Concepción especialmente acondicionada para ese fin, pero la realidad superó todas las previsiones y por estos días el Refugio Nocturno Gabriel Brochero se encuentra desbordado por la demanda y funciona al tope de sus posibilidades.
El refugio es para hombres y está ubicado en la calle Pozo Hondo 767. Nació a iniciativa del párroco Carlos Duhourq. Originalmente se pensó que iba a poder satisfacer la necesidad de la gente que dormía en la calle, pero la ciudad no demoró en mostrar su rostro más duro con los que menos tienen o los que llegan hasta aquí desde el interior de la provincia atraídos por la ilusión de Vaca Muerta.
Las 10 camas iniciales resultaron pocas y la parroquia tuvo que destinar un espacio más amplio del edificio no solamente para las personas que llegan por sus propios medios, sino por los que envían los diferentes organismos de asistencia social del Municipio y de la provincia.
Sin embargo, el refugio funciona a pulmón. Es sostenido por un grupo de 80 voluntarios que se reparten en diversas tareas como limpieza, cocina, mantenimiento y del ropero que abastece de indumentaria a hombres que llegan con lo puesto y a veces no en las mejores condiciones.
El gobierno provincial ayudó al obispado con la refacción del edificio, donó algunos electrodomésticos, aporta 12 viandas diarias y con el dinero que facilita al refugio los voluntarios pueden pagar una vigilancia policial.
Quienes van a pasar la noche pueden ingresar a las 19 y tienen que marcharse al otro día a las 9. Antes de ir a dormir se les sirve una cena, y se les facilita un baño para que puedan tomar una ducha y ropa de cama. Al otro día les dan un desayuno antes de partir.
Claudia Miranda, voluntaria y secretaria del refugio, cuenta que en Neuquén no había un registro actualizado de la cantidad de gente en situación de calle, por eso los sorprendió que aparezcan tantos hombres a dormir. Además, porque no tienen otro lugar a dónde ir.
Además de la gente que vive en la calle, empezaron a recibir personas del norte neuquino que vinieron a buscar trabajo y no lo encuentran; hombres que se separaron y quedaron en la calle. O quienes perdieron, por alguna razón, lo poco que tenían.
Antes de ingresar, a cada huésped se le confecciona un registro. No se permite el ingreso de alcoholizados o adictos. “Este lugar no es un aguantadero. Fue pensado para otra cosa”, aclara Miranda.
Vacío: Por una ordenanza de 2009 se debió crear un hogar de día, pero la Muni aún no lo abrió.
Especialistas que llegan a sumar
Los responsables del Refugio Gabriel Brochero esperan que se resuelva favorablemente y con premura la creación del Programa Terapéutico Interdisciplinario Itinerante, que brindará servicios de asistencia, evaluación y orientación a quienes acuden diariamente al lugar.
El equipo estará conformado por asistentes sociales, psicólogos, psiquiatras y terapeutas, quienes deberán concurrir tres veces por semana al refugio para evaluar la problemática o patología en cada caso particular y disponer las acciones para su rehabilitación en los sitios adecuados.
Piden voluntarios que donen sólo dos horas por día
El refugio nocturno para adultos en situación de calle Gabriel Brochero precisa ayuda de voluntarios y también colaboraciones de alimentos, indumentaria, calzado y elementos de limpieza.
Según indicó la secretaria del espacio, Claudia Miranda, el requerimiento está destinado a mayores de 18 años que puedan ofrecer dos horas por día para hacer lo que esté a su alcance: tareas de limpieza, acondicionamiento de ropa, mantenimiento de instalaciones o transportando las donaciones de aquellas personas que no tienen medios para acercarlos hasta el refugio, ubicado en Pozo Hondo 767, con acceso justo al lado de la parroquia Inmaculada Concepción (el portón está en Barranqueras, esquina Antártida Argentina).
En cuanto a las donaciones que se necesitan, el espacio precisa jabón líquido para el lavado de la ropa de cama que se hace todas las mañanas y artículos comestibles para la preparación de la cena de los huéspedes.
Respecto del calzado, se necesita que sea desde el talle 40 en adelante.
El teléfono de contacto del refugio Cura Brochero es 299 4086528.