{# #} {# #}
Hace cinco años, Marcelo Maestú empezó a entrenar Ultra Trail de manera amateur. Ahora, tras un inmenso esfuerzo físico y mental, tiene la oportunidad de representar a la provincia de Neuquén en una competición internacional, la UTMB de Mont Blanc, Francia. Se trata de una carrera de 101 kilómetros en montaña que tendrá lugar en agosto. “Es donde todo corredor sueña con llegar y más para representar a la provincia de la que uno es parte”, explicó a LMN.
Cuando Maestú empezó a entrenarse, sólo lo hacía para evitar las presiones de la cotidianeidad . Sin embargo, a sus 50 años, fue tal la emoción de haber descubierto su pasión que se volcó de lleno a la práctica amateur: “Uno nunca sabe cuándo puede encontrar lo que lo apasiona. En mi caso fue de grande y ya sin la posibilidad de hacerlo profesionalmente”, contó.
Su pasión por el deporte es similar a la que puede verse en los parques y bardas de la ciudad. Son miles los y las neuquinas que aprovechan las condiciones geográficas de la Patagonia para entrenar Trail. Sin embargo, son pocos los que llegan a competir en nivel tan exigente. De hecho, esta competición internacional contará con 2200 participantes de todo el mundo y tendrá sólo a 25 argentinos. Uno de ellos es Maestú, que será el único neuquino que corra en Francia.
Para llegar hasta la UTMB Mont Blanc, “que es como jugar en la selección”, es necesario correr antes en otras competencias “de igual prestigio”, con el objetivo de sumar puntos ITRA -Asociación Internacional de Trail Running- que se renuevan cada año. La más conocida de estas carrera es la Patagonia Run, con sede en San Martín de los Andes.
Cabe destacar que se trata de carreras de Ultra Trail. Es decir, son carreras de montaña mayores a 70 kilómetros. “Las primeras ediciones que uno tiene en la cabeza son las que se corren en el país, que son las que te abren las puertas a salir seleccionado en una clasificación mundial”, explicó Maestú.
El corredor reconoció que no es lo mismo correr 100 kilómetros en la montaña patagónica que hacerlo en los Alpes suizos, un terreno todavía desconocido. La Mont Blanc tiene un recorrido particular, que empieza en Italia, sigue por Suiza y termina en Francia. En total, son unas 26 horas seguidas, sólo con paradas en puestos estratégicos para tomar agua y comer. “Se corre de noche, con temperaturas bajo cero. Son cosas que ya tenés que haber pasado”, explicó el corredor neuquino.
La clasificación implica un nuevo desafío para Maestú. Necesita juntar casi 600 mil pesos para competir pero, desde el pasado abril y en plena pandemia, se quedó desempleado. Su difícil situación económica por en riesgo su representación neuquina en la competencia internacional.
Estos números se desprenden de los 169 euros de la inscripción, pasajes, alojamiento y comida. “ El alojamiento es carísimo en Francia, casi 250 mil pesos por 15 días. Si te pones a comparar, un litro de agua te cuesta un dólar”, explicó Maestú.
“No se de dónde voy a sacar la plata; es mucho para bancarlo solo, pero estas oportunidades se dan una sola vez en la vida”, aclaró. Durante los últimos meses, se dedicó a la venta de frutas y verduras a domicilio y al arreglo de bicicletas particulares para subsistir en plena pandemia, aunque nunca imaginó que un giro de la vida podría llevarlo a Francia a competir internacionalmente.
Además, para competir necesita cierta indumentaria obligatoria. La organización le exige comprar dos pares de zapatillas, bastones, mochila, camperas especiales y calzas, lo que suma casi otros 100 mil pesos más. A eso debe agregar los estudios de nutricionista, kinesiología y gimnasio, que también corren por su cuenta.
Mientras se prepara para la competencia, está a la espera de que los distintos ministerios puedan reconocer su esfuerzo o poder encontrar algún sponsor privado “que me ayude a gestionar un poco los gastos necesarios para ir a representar a la provincia”.
“Mi objetivo a esta altura y como representante neuquino en Francia es poder completar la carrera”, explicó Maestú. “El objetivo de todos los que corren Ultra Trail pero que no viven de este deporte es poder terminar en óptimas condiciones”, afirma el corredor, que se ilusiona por hacer flamear, en las cumbres de los Alpes, la bandera de Neuquén.