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“Detrás de todo gran hombre, hay una gran mujer”, así lo afirma el dicho popular, y Pollo Vignolo no es la excepción a la regla. El periodista es exitoso en lo que hace y triunfa en la pantalla de ESPN, como lo supo hacer en la de Fox Sports.
Pero no todo es color de rosas en el amor, Paula y Sebastián lo saben. Sucede que les ha tocado transitar momentos duros como pareja. Sobre todo en el intento de ser padres, ya que debieron acudir a un programa de fertilización asistida para concebir, un duro proceso que atravesaron juntos.
En lo que respecta a esa lucha, Paula Planes recuerda el día del nacimiento de sus hijos: "Ese día volvimos a casa como una familia completa. Salimos dos, ¡y entramos cuatro!".
Sin embargo, la mujer del Pollo Vignolo, reveló lo dificultoso que fue el camino: "Fue complicado. Empecé con pérdidas, cólicos renales en la semana veinte, y a los cuatro meses, fuertes contracciones. Estuve en reposo los primeros tres meses y también los últimos tres”.
"Cuando fallaban los tratamientos salíamos más fortalecidos. El último, el de fecundación in vitro, fue bastante terrible por todo lo que tuve que pasar como mujer. Tuve la bendición de que la primer in vitro que hice, prendió. Si me iba mal, lo iba a seguir intentando", admitió Paula Planes sobre lo vivido previo a ser madre, en una entrevista con la revista Gente.
La peculiaridad de esta historia es que Sebastián y Paula fueron novios durante la adolescencia, pero las cosas no funcionaban y tomaron caminos distintos. Tiempo después, ella lo contactó a él con el objetivo de intentarlo otra vez. Tan importante fue para el Pollo ese momento que lo lleva tatuado en la piel con números romanos.
Pero eso no bastó para él, ya que no sólo lleva la fecha del reencuentro en la piel, sino que también se tatuó el nombre de su esposa. En forma de agradecimiento por los años compartidos, el acompañamiento durante su carrera y el regalo más hermoso de la vida: sus hijos.