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Neuquén.- Graciela Alejandra Toppi lanzó un desesperado pedido a través de las redes sociales para tratar de localizar la bomba de insulina que delincuentes se llevaron de su auto el jueves.
Ayer, una vecina colaboró con un aparato de emergencia para que finalmente pudiera cambiarle la vida a su hijo de 15 años, pero el pedido a los ladrones para que la bomba de insulina sea devuelta se mantenía vigente.
Graciela contó a LM Neuquén que el jueves dejo estacionado el auto en la calle Juan B. Justo al 1200, de donde los delincuentes se llevaron el aparato tras reventarle la cerradura. Agregó que hace ocho años que su hijo debe pincharse 15 veces por día y realizarse seis controles de insulina diarios por una diabetes de grado 1, diagnosticada cuando el chico tenía 7 años.
El kit de la bomba de insulina consiste en dos cajas del tamaño de una tablet de 10 pulgadas, que tenían la bomba de insulina, con cables y agujas, y un sensor ovalado de color blanco.
La bomba es del tamaño de un celular y de acuerdo con el relato de Graciela, es de suma importancia para la salud de su hijo. “Con la bomba y los difusores se envía insulina todo el tiempo, funciona como si fuera un páncreas artificial, es lo más similar a eso, su organismo recibe insulina todo el tiempo”, resaltó.
El artefacto fue conseguido a través del ISSN e iba ser colocado este viernes, luego de que la familia complete un mes de capacitación sobre el funcionamiento del mismo.
“El Instituto se portó muy bien con nosotros, nos provee dos cajas de insulina, más cuatro de tiritas reactivas, que son insumos muy caros”, indicó Graciela.
Cualquier información puede comunicarse al facebook de Graciela o a nuestra redacción.
10% de la población adulta en Argentina padece de diabetes. En niños, ronda el 4 por ciento.