En total fueron siete casas las que revisaron, todas con resultado negativo, hasta que, desde una de las viviendas de la cuadra, salió una mujer con un carrito de bebé tapado con una par de mantas.
El frío de la mañana cordillerana ameritaba semejante cantidad de abrigo para cubrir a un bebé, pero el
nerviosismo de la mujer alertó a la Policía.
Al momento de detenerla para identificarla, revisaron el changuito y debajo de las mantas había de todo: dos notebooks, una cámara de fotos profesional, un par de celulares de alta gama, un módem inalámbrico y la billetera del turista que había alquilado la cabaña de la calle Fosbery.
Aunque se halló gran parte de los elementos denunciados como robados, con un costo que supera los 70 mil pesos, la Policía no pudo dar con el hombre que buscaban como autor del robo.
Según trascendió, sería un amigo de la mujer detenida. El dato más importante con el que contaba la brigada era la grabación de una cámara de seguridad que ubicaba cerca de la cabaña a un hombre de unos 25 años.
La mujer recuperó la libertad, pero quedó vinculada a la causa.