"Quien ingresa a la Policía lo hace por necesidad. Ni siquiera yo entré por vocación. Lo conversé con mis padres y hasta estuve a punto de ir al Ejército". Raúl Liria. Jefe de la Policía
Respecto de si la Policía representa una alternativa para los jóvenes, Liria fue tajante: "Ingresan por necesidad, es mentira eso de que entran por vocación. Para atraer a los jóvenes a la Policía, habría que tentarlos con mejores salarios. Hoy un agente soltero gana de bolsillo 15 mil pesos, pero viene una petrolera que le triplica el sueldo y no lo piensa mucho. Se nos ha ido muchísima gente porque el petróleo es muy tentador", sinceró el jefe.
En paralelo, este año se pasó de los 4 meses de curso para ser agente a un internado de 9 meses en Plaza Huincul para que aprehendan el régimen policial y el respeto a la autoridad, que es uno de los principales problemas con las nuevas generaciones, las que han notado que se distraen mucho cuando están de servicio y por ahí no advierten situaciones que pasan delante de sus ojos.
En cuanto al plan de saturación de cuadrículas, se introdujeron algunas modificaciones para evitar el agotamiento. "Sumamos los bicipolicías y las motos para darle mayor dinamismo", concluyó Liria.