Alicia, de 40 años, batalló 16 días sobre su Toyota, el objetivo siempre fue llegar. El temor del principio de tener que volver antes de tiempo a Catriel, como le ocurrió en el 2015 (abandonó en la tercera etapa), se fue transformando en cada instancia que superaba. Una corazonada le invadió el cuerpo y progresivamente fue viendo más cerca la rampa de llegada en Rosario. "Terminar es una satisfacción enorme. Sentía que lo íbamos a lograr, cada incidente que se presentaba lo fuimos solucionando; todo se fue dando para que llegáramos", sostuvo.
La etapa más difícil para Reina fue la de Belén, en Catamarca. No fue la más larga, pero sí una de las más sacrificadas, con 396 kilómetros de recorrido, pero 285 fueron fuera de pista, bajo temperaturas altísimas. "Fue la parte más dura porque hizo mucho calor. Costó mucho terminarla", reconoció la rionegrina.
"Terminar es una satisfacción enorme. Sentía que lo íbamos a lograr, cada incidente que se presentaba lo fuimos solucionando, todo se fue dando para que llegáramos"."Se siente el cariño de la gente en todo el Dakar, pero del resto no te enterás de nada. Antes de dormir, algunos días leía algunos mensajes que me enviaban y eso me recargaba las energías"."Al correr en el 2014 y terminarlo, me saqué la mochila de tener que demostrar que las mujeres también podemos hacerlo". Alicia Reina. Piloto del rally Dakar de Catriel, Río Negro
Alicia se va enterando de a poco de la trascendencia de su participación en este año. Ya había dado que hablar en el 2014, al convertirse en la primera mujer argentina en participar del certamen. "Se siente el cariño de la gente en todo el Dakar, pero del resto no te enterás de nada. Antes de dormir, algunos días leía algunos mensajes que me enviaba la gente y eso me recargaba las energías para seguir adelante", contó.
Las mujeres no abundan en el Dakar, casi todos los roles están cubiertos por hombres. Sin embargo, las deportistas van haciendo su propio camino y compitiendo a la par que sus colegas, como la española Laia Sanz, 15ª en motos. En el 2016 hubo diez inscriptas, pero la china Guo Meiling se quedó en el prólogo tras protagonizar un accidente en Arrecifes. Para Alicia, las cuestiones de género las fue superando en su primer rally. "Al principio me costó. Al correr en el 2014 y terminarlo, me saqué la mochila de tener que demostrar que las mujeres también podemos hacerlo", sostuvo la piloto, pero aclaró que participar de un Dakar involucra a mucha gente: "No sólo es el trabajo del piloto, es de todo un equipo".
Después de su tercera experiencia en el rally, Alicia no tiene mucho tiempo para descansar, porque tiene que retomar el trabajo en la ferretería y su vida familiar. Pero le es inevitable volver a soñar con otro Dakar. "Una vez que lo corrés, querés volver siempre", aseguró.