La tecnología y sus avances permitieron que los padres puedan tener un contacto directo y tranquilizador con sus hijos en los momentos en que no están con ellos. Pero como no en cualquier edad pueden llevar un celular encima, existen relojes inteligentes, que para los más pequeños son juegos, se los ve en colores fuertes y llamativos, pero son dispositivos electrónicos que entre el abanico de posibilidades que les da a los adultos está el ubicar (y monitorear) a los niños en los momentos en que ellos están fuera de su alcance. La mayoría de estos relojes están dirigidos a un mercado que va entre los 4 y los 12 años y, además, permiten ponerle un chip telefónico para poder hablar con el nene o que este llame.
¿Variantes? Hay varias marcas ofreciendo sus servicios en el mundo. Una es XPLORA, compañía noruega cuyo “smartwatch” para niños es de alta gama. Tiene cámara de fotos, contador de pasos y, por supuesto, GPS. Y permite a los menores hacer y recibir llamadas y enviar SMS de hasta 50 contactos previamente configurados por los padres. Además, en aspectos estrictamente de seguridad, cuenta con un botón SOS que al presionarlo envía la localización del niño. Y para que no se “tienten” en la escuela, se pueden desactivar todas las funciones en el horario escolar, dejando sólo vigentes el SOS y la geolocalización, que notifica si, en ese lapso, el chico abandonó el perímetro escolar configurado.
Otro reloj, en este caso mucho más sencillo, es el Alcatel Move Time que, sin juegos, sólo permite comunicación con los adultos y que a través de una app, los padres saben exactamente en qué lugar está su hijo. Además, se le configuran alertas y una zona de seguridad para enterarse si el menor salió de allí, y cuenta con un SOS cuya notificación le llegan a 10 de sus contactos al mismo tiempo. Otro smartphone funcional con la seguridad de los más pequeños es el OkyWatch. Con un chip de teléfono (para hacer llamadas y enviar mensajes de texto o voz), permite a través del GPS que los padres ubiquen a su hijo en cualquier momento y delimita zonas de seguridad y mandando notificaciones si los chicos salen de ese sector. Además, tiene un SOS para emergencias: el pedido de auxilio llega a tres contactos y no deja de llamar hasta que alguno conteste.
También está el VTech Kidizoom. Aunque sin GPS, este smartwatch es más para que los padres puedan comunicarse con los chicos y no tanto para que los rastreen en un mapa. El reloj cuenta con un entrenador personal con podómetro, dos cámaras, calendario, calculadora y numerosos juegos de habilidad, lógica o aventura, que pueden activarse o desactivarse mediante el control parental, que además puede configurar un límite de tiempo de juego al día. El fabricante de juguetes electrónicos educativos VTech aconseja su uso a niños de entre cuatro y 12 años, y explica que en el dispositivo una función de aprendizaje de lectura de la hora: el smartwatch cuenta con 55 relojes digitales y analógicos personalizables.