La Plata.- El clásico de La Plata sigue derramando miserias. Tras el tercer gol de Estudiantes, el foco de atención estuvo en un palco habitado por dirigentes y jugadores de Gimnasia, que se trenzaron a las piñas después de que los futbolistas no se bancaran las críticas de los directivos a sus compañeros. Al lamentable suceso se le sumaron las amenazas que recibió Pedro Troglio en su vivienda particular.
El vocal del Lobo, Sergio Boscariol, uno de los implicados en la trifulca, presentó ayer su renuncia al cargo. Desde la Comisión Directiva confirmaron que el presidente Daniel Onofri aceptó la dimisión.
Los incidentes en el palco de Gimnasia se iniciaron por una dura crítica de Boscariol al arquero del equipo Enrique Bologna, después del penal convertido por Gastón Fernández, el último gol del encuentro. Los juveniles Lucas Leiva y Manuel Guarini, ambos categoría 1996, que permanecían en el lugar tras quedar marginados de la lista oficial del clásico, reaccionaron.