Otro importante robo de obras de Picasso tuvo lugar el 28 de febrero de 2007, también en París. En ese entonces fueron sustraídas dos pinturas y un dibujo valorados en un total de 50 millones de euros de la vivienda de una nieta del pintor.
Las obras, que no estaban aseguradas, fueron recuperadas seis meses después por los investigadores franceses, que detuvieron a dos hombres intentando venderlas en las cercanías del Arco del Triunfo.
El museo Picasso instalado en el hotel Salé, inmueble barroco del siglo XVII, fue creado para recibir la donación de cientos de pinturas, esculturas, dibujos, grabados y cerámicas, hecha en 1979 por los herederos del pintor español.
El museo fue sometido a importantes obras de renovación desde 2006, lo que determinó periodos más o menos prolongados de cierre al público.
Desde hace meses, las grandes obras de Picasso son objeto de exposiciones itinerantes en el mundo, destinadas al financiamiento de las obras.