El 2019 fue un año malo para Kubica, ya que sólo pudo sumar un punto a lo largo del certamen y fue ampliamente superado por su compañero George Russell. El piloto de 35 años había vuelto a la máxima categoría en un hecho histórico tras el accidente que sufrió en 2011.
Tras alejarse de la escuadra de Groove, el europeo tuvo ofrecimiento de Haas y de Racing Point para ocupar el puesto de piloto de simulador y también lo había tentado BMW para que integre su programa en el DTM alemán, pero se decantó por la posibilidad de retornar a la escudería que lo cobijo de 2006 a 2009 y con los que consiguió una victoria, un pole position y nueve podios.
El desembarcó se produce por el acuerdo anual que generaron Alfa Romeo y la petrolera polaca PKN Orlen, principal sponsor de Kubica. Además, el acuerdo hace que el equipo pase a denominarse “Alfa Romeo Racing Orlen”.
“Estoy realmente contento de iniciar este nuevo capítulo en mi carrera al unirme a Alfa Romeo Racing. Este equipo alberga un sitio especial en mi corazón y me complace ver algunas caras de mis años en Hinwil. Obviamente el tiempo y las circunstancias son diferentes, pero estoy convencido de que encontraré la misma determinación y el hambre de triunfar. Estoy deseando ayudar al equipo a dar el próximo paso hacia adelante”, expresó Kubica.
En tanto, la formación que comanda Frederic Vasseur mantendrá a Kimi Räikkönen y a Antonio Giovinazzi como pilotos para la temporada 2020, mientras que el monoplaza de la estructura con sede en suiza tendrá el nombre de C39.