Pasadas las 19:30 del martes, un joven con grandes gafas de sol y una bolsa de papel madera entró al comercio de Perito Moreno al 100 y eligió minuciosamente las prendas que iba a llevar.
Una vez en la caja, cedió su lugar hasta que casi no quedaba gente en el local, entonces se acercó por un costado, sacó un arma que tenía en la bolsa envuelta en un pañuelo violeta y la apoyó en las costillas de uno de los cajeros.
Esguince El empleado que derribó al delincuente de una patada ayer no pudo ir a trabajar por la lesión.
"Me dijo que me quedara callada y que pusiera toda la plata de la en la mochila junto con lo que había elegido", contó una de las cajeras.
Tras arrebatarle la mochila de las manos, salió corriendo del comercio. Fue entonces cuando el resto de los empleados se percató de lo que estaba ocurriendo y corrieron tras el ladrón.
Lo persiguieron hasta el Parque Central, donde uno de los empleados lo detuvo derribándolo con una patada a la altura de los pies.
A los pocos minutos de ser atrapado, la Policía se presentó en el lugar. El joven quedó detenido durante algunas horas y ya recuperó la libertad.