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Las postales de cubiertas pintadas, ramas o señalizaciones improvisadas en los sumideros de la ciudad ya son moneda corriente para la mayoría de las personas que transitan a pie o en vehículo. Algunas son estrategias de vecinos y otras de la propia Municipalidad, que ya no sabe qué más hacer ante el robo constante de las alcantarillas, cuya reposición debe pasar por un proceso licitatorio que, aunque ya está iniciado, lleva su tiempo.
Los robos empezaron hace ya ocho o nueve meses aunque en los últimos días se incrementaron, llegando a 110 en las últimas dos semanas. Así es que, con el pasar de los días, la subsecretaría de Limpieza Urbana de la Municipalidad se las ingenia no solo para advertir el faltante de la pieza en el lugar y evitar accidentes sino también para reemplazar los elementos y que cumplan la función de filtrado necesaria.
El funcionario a cargo de esta área, Cristian Haspert, contó todos los "malabares" que tienen que hacer ante la problemática. "Al principio hicimos 100 caballetes pintados de rojo, blanco, con cinta de peligro, mostrando que en ese lugar había un agujero y para que tenga cuidado la gente. Nos robaron, nos deben quedar 10 o 12 caballetes de estos, entonces tuvimos que empezar a imaginarnos qué podíamos poner. Por eso decidimos poner estos neumáticos, y más viendo la lluvia que se nos viene en estos días. Si no lo ves, es muy peligroso para automovilistas, ciclistas, personas o animales", explicó Haspert en diálogo con Telefe Neuquén.
En la ciudad hay alrededor de tres mil bocas de tormenta y, actualmente, el robo asciende a las 300. Según los valores actuales, cada una de ellas tiene un costo que ronda los 70 mil pesos, por lo que su reposición implicará un gasto millonario para la gestión municipal. Aunque algunas ya fueron recambiadas con un nuevo sistema de seguridad de soldadura, la preocupación es que todos los días se suman nuevos robos en distintos puntos de la ciudad.
"Venimos recambiando, tenemos una licitación abierta donde nos vienen entregando de a 20 juegos y estamos reponiendo. También estuvimos haciendo rejas artesanales para ir tapando, pero la verdad nos gana esta organización por la cantidad que se han robado. Esta gente no tiene en cuenta el daño que le está causando a la ciudad de Neuquén", lamentó el funcionario. En este sentido, recordó que los elementos cumplen "una función esencial que es filtrar, que no ingrese ese residuo suelto que está en la calle, que solo ingrese el agua que termina en el arroyo Durán los días de lluvia".
Mientras se aguarda por la llegada de las boca de tormenta originales, la Municipalidad adquirió otras artesanales a las que también debió proteger de los robos. "Están sujetas con una argolla metálica y una cadena, que se suelda por debajo para que no se las roben. Ya ha dado sus frutos porque hemos encontrado cuatro o cinco juegos que están tirados adentro. Han intentado llevárselas y se encuentran que están sujetas al marco", destacó.
El pasado 15 de julio, LMNeuquén mostró la maniobra que hicieron dos personas en pocos minutos para llevarse una boca de tormenta, a plena luz del día. Un Volkswagen Surán estacionó en la puerta de una casa. Los ocupantes bajaron y en segundos, uno de ellos cargó una boca de tormenta y desaparecieron. Si bien quedaron escrachados en las cámaras de seguridad de la vivienda, la situación se repite a diario y la Policía no informó sobre alguna intervención en estos hechos.