Otro video que circula por los grupos de Whatsapp puso en evidencia la maniobra delictiva de un punga que en pocos segundos logró hacerse con gran disimulo dos gorras que eran exhibidas en la estantería de un kiosco céntrico.
Como los comerciantes se sienten desarmados frente a la impunidad de los delincuentes, quienes ni siquiera vacilan y desisten cuando observan las cámaras de seguridad, suelen recurrir al escrache como herramienta de denuncia y defensa.
En esta oportunidad, el hecho ocurrió en un kiosco que está ubicado en 9 de Julio y Menguelle, ayer al mediodía.
El joven escrachado no resultó conocido para los comerciantes que denunciaron la situación, en función de los perfiles delictivos que ya tienen registrados. Por lo tanto, tampoco saben si es cipoleño o procede de otra localidad.
Sospechan que la mujer de remera que se observa en el video pudo haber sido su cómplice por el comportamiento que desplegó al ingreso del local.
Una mechera quedó escrachada por las cámaras de seguridad cuando le robó a un comerciante
Robó una campera, la atraparon y dijo que se le había quedado enganchada