De los tres equipos argentinos que alcanzaron los cuartos de final de la Copa
Sudamericana, Independiente era, a priori, el que la tenía más complicada, y esto quedó demostrado claramente anoche en Avellaneda, donde el equipo colombiano puso en serios aprietos al conjunto dirigido circunstancialmente por el español Xavier Tamarit ante las suspensiones de Mauricio Pellegrino y su primer ayudante, Carlos Compagnucci, en el juego anterior frente a Olimpia, en Paraguay.
Con buen juego colectivo, pelota por abajo y mucha dinámica, los dirigidos por el uruguayo Gerardo Pelusso le quitaron el balón a Independiente y con ello manejaron los tiempos del partido.