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Los negociadores rusos y ucranianos en Estambul concluyeron las primeras conversaciones directas en más de dos semanas, y Moscú se declaró dispuesto a "reducir fundamentalmente" la actividad militar cerca de la capital ucraniana, Kiev, y de la ciudad norteña de Chernihiv.
El viceministro de Defensa, Alexander Fomin, declaró que la medida pretendía "aumentar la confianza" en las conversaciones para poner fin a los combates, ya que los negociadores se reunieron cara a cara este martes, tras varias rondas de conversaciones fallidas.
Fomin dijo que Moscú había decidido "reducir fundamentalmente la actividad militar en dirección a Kiev y Chernihiv".
Por parte ucraniana, los negociadores se mostraron dispuestos a aceptar un estatus neutral -una de las principales exigencias de Rusia- si se establece un acuerdo internacional en el que otros países actúen como garantes de la seguridad de Ucrania.
"Queremos un mecanismo internacional de garantías de seguridad en el que los países garantes actúen de forma similar al artículo número cinco de la OTAN, e incluso con más firmeza", declaró a la prensa David Arakhamia, un negociador ucraniano.
Arakhamia dijo que es posible una reunión entre los presidentes ucraniano y ruso, y que antes de cualquier acuerdo final con Rusia, es necesario que haya una paz total en toda Ucrania.
El ministro de Asuntos Exteriores de Turquía, Mevlut Cavusoglu, afirmó que las conversaciones mantenidas en el Palacio de Dolmabahce, en el estrecho del Bósforo, suponen "el progreso más significativo" desde que estalló la guerra entre ambos países.
Al término de las tres horas de conversaciones, Cavusoglu dijo que las discusiones representaban "el progreso más significativo desde que comenzaron las negociaciones" tras la invasión rusa de Ucrania. Añadió que las conversaciones no se reanudarían el miércoles.