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A casi cinco meses de haber recuperado la libertad, un ladrón neuquino fue atrapado in fraganti mientras cometía un robo en una vivienda del barrio El Progreso. Entre los gritos de las víctimas y la ayuda de los vecinos, la Policía logró capturar al hombre, que ahora fue acusado por la fiscalía y volvió tras las rejas.
Tal como informó LM Neuquén, el hecho ocurrió el miércoles por la noche, minutos después de las 20, cuando el delincuente, ahora identificado como Alejandro Olivares, i ngresó a una vivienda de Avenida del Trabajador al 2300 con intenciones de robo. El hombre iba provisto de un revólver calibre 22 y una mochila. Tras saltar una reja, romper la puerta de ingreso y entrar al inmueble, comenzó a llenar el bolso con los objetos de valor que encontró en su camino.
En esos minutos dentro de la casa, logró alzarse con artículos de electrónica, joyas, algo de ropa y hasta un revólver de la víctima, pero la repentina llegada de la dueña de casa frustró su festín.
En cuanto la mujer se percató de lo que sucedía al ver su puerta destrozada, ella y un hombre que la acompañaba retrocedieron hasta la vereda, cerraron la reja nuevamente y comenzaron a pedir ayuda a gritos, para evitar que el ladrón escapara. Sin embargo, Olivares sabía que si era capturado regresaría tras las rejas, y por ello amenazó a las víctimas con su arma y golpeó al hombre con un hierro para darse a la fuga.
Los gritos de alarma llamaron la atención de un efectivo que circulaba por las inmediaciones de pura casualidad, quien dio la voz de alto al sindicado. Este último, sin embargo, hizo caso omiso y continuó su huida, mientras un grupo de vecinos lo perseguía.
El personal policial de Comisaría Tercera fue alertada del robo y fuga en curso, iniciaron un operativo cerrojo para dar con Olivares, y finalmente lograron aprehenderlo en el cruce de Combate de San Lorenzo y República de Italia, momento en el cual el delincuente descartó la mochila y su arma.
Toda esta secuencia, reconstruida a través de pruebas y testimonios, fue expuesta en una audiencia realizada el viernes por la tarde por el asistente letrado de la Fiscalía de Delitos Flagrantes, Luciano Vidal, quien acusó al hombre por tentativa de robo triplemente calificado por escalamiento, perforación y uso de arma de fuego apta para el disparo. También le imputó la tenencia ilegal del arma de fuego.
El dato color de la situación procesal de Olivares es que se encontraba con libertad asistida desde el 4 de noviembre de 2020, aún cumpliendo una condena de seis años impuesta en 2016 por otro robo doblemente calificado cometido en 2014.
Dentro de las condiciones con las que debía cumplir para continuar gozando de su libertad estaban la no comisión de nuevos delitos, someterse a un control semanal ante la Dirección de Población Judicializada, y someterse a un tratamiento para tratar su alcoholismo.
Dado que la primera condición fue violada, el letrado también solicitó que se le impongan cuatro meses de prisión preventiva, para asegurarse de que se someta al proceso. La jueza Estefanía Sauli avaló los cargos y dictó la cautelar requerida por la acusación.