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Salvador Palomo: un curioso y apasionado investigador

Fue testigo del nacimiento de la localidad. Hoy es un referente cultural y un amante de la paneontología local.

Salvador Palomo nació en Desfiladero Bayo, el antiguo Rincón de los Sauces, el 10 de abril de 1957. Hijo de familia de crianceros, es uno de los nativosde la localidad. Su padre Alberto Palomo y su madre Carolina Bernales tuvieron ocho hijos, entre ellos Salvador.

“Soy uno de los pocos nativos Salvador Palomo: un curioso y apasionado investigador Fue testigo del nacimiento de la localidad. Hoy es un referente cultural y un amante de la paneontología local de Rincón de los Sauces de aquella época donde Rincón de los Sauces no era ni siquiera un pueblo y mucho menos una ciudad, era un paraje a la vera del río Colorado en una zona desértica y no había caminos que lo acercara a otros lugares poblados”, rememora acerca de su infancia en esta zona.

Recuerda que en su infancia se dio entre medio de unas cuatro o cinco familias que se dedicaban a la cría de ganado y algunos agricultores para el abastecimiento familiar.

El descubrimiento del petróleo en el año 1968 marcó un hito para la futura historia de la localidad con los primeros pozos petroleros en la zona de Chihuidos y Chivato que dieron el puntapié inicial de un crecimiento que se sostuvo en el tiempo.

“En el año 1971 se inauguró el pueblo teniendo un crecimiento sostenido hasta la actualidad. Tengo algunos recuerdos de la fundación de Rincón con la presencia del entonces gobernador Don Felipe Sapag. Se hizo una especie de acto dos veces, primero se anunció la fundación del pueblo y luego se hizo la inauguración”, recuerda sobre aquella época.

“En principio era una playa en medio de un medanal, con algunas pocas edificaciones para darle forma de pueblo, pero era muy inhóspito en ese momento”, agrega a la descripción de la inauguración. Interesado por en la escritura, poesía, antología, pintura, escultura y paleontología ha dejado una huella en la cultura rinconese que se ve reflejada en sus diferentes obras de artes y libros que forman parte del patrimonio cultural.

Autor de libros como “Historia de Rincón de los Sauces” o “Recibirse de ser humano” en materia literaria, también dejó su huella en esculturas urbanas con la construcción en hierro del dinosaurio en la rotonda de ingreso a Rincón o frente al Banco Provincia de Neuquén con otra réplica de gran tamaño.

Su enorme vocación lo llevó a ser el descubridor de grandes hallazgos, incluso uno de los fósiles encontrados lleva su nombre, Narambuena Titan Palomoi, encontrado por él entre 2004 y 2005.

“Ahora se me dio la posibilidad de escribir mis memorias como técnico en paleontología, es un material que venía trabajando hace algunos años y hoy tengo la posibilidad de que se concrete la publicación que creo va a servir como material de consulta en las escuelas y la biblioteca”, afirma orgulloso sobre este nuevo trabajo.

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