La mujer, que vive en el barrio Confluencia, había salido a comprar al centro y fue sorprendida por los ladrones, quienes actuaron de manera muy violenta para arrebatarle sus pertenencias. Como llevaba la cartera cruzada en el pecho, los motochorros la arrastraron por el piso para sacársela. Allí fue cuando la molieron a patadas.