En el complemento, Pablo Barrientos liquidó la historia a los 28 y 38 minutos, mientras que Nicolás Blandi redondeó la goleada a los 43.
San Lorenzo superó casi siempre a un Boca que fue demasiado cauteloso en la primera etapa y, cuando arriesgó para ir en busca del empate en la segunda, lo liquidó a partir de la lucidez de un Belluschi, muy bien secundado por Barrientos y Néstor Ortigoza.