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Una de esas derrotas que duelen semanas enteras. Tardará en cicatrizar la herida azulgrana. Porque San Lorenzo había ilusionado a sus hinchas con el nuevo entrenador, Juan Antonio Pizzi y con los numerosos refuerzos de calidad que incorporó. Además, por el 1 a 0 con el que se fue al descanso (hasta con el 1 a 1 pasaba), en un primer tiempo en el que se mostró muy superior y que pudo liquidar en esa jugada en la que Fernando Belluschi no se animó a rematar estando cara a cara con Juan Pablo Carrizo (cedió a Menossi, que estaba mejor perfilado, pero un defensor llegó al cruce).
Sin embargo, en el inicio del segundo tiempo se descuidó y sufrió un quedo inexplicable que le costó la eliminación: a los 18 minutos, Cerro ya se lo había dado vuelta. Gran parte del mérito se lo lleva
el entrenador argentino Miguel Ángel Russo, que en el entretiempo mandó a la cancha a Oscar Ruiz y allí cambió el partido, con una asistencia y un tanto del ingresado.
Justo el día en que terminó de destrabarse la llegada de los hermanos Oscar y Ángel Romero (justo paraguayos), San Lorenzo se quedó con una única competencia hasta el próximo año, teniendo en cuenta que también fue eliminado de la actual Copa Argentina. Y, encima, no jugará la Libertadores 2020 ya que solo clasificaba si ganaba la actual. ¿Qué hacer con tanto plantel? Esa es la pregunta que debe hacerse Pizzi.
“Es contraproducente un plantel tan largo. Veremos qué pasa hasta el último día del libro de pases, sobre todo en Argentina”, sostuvo ayer el entrenador en la conferencia de prensa.
“Teníamos mucha ilusión de poder pasar”, reconoció el técnico, y destacó: “Creo que hicimos un buen primer tiempo, jugamos muy concentrados”.
“Luego del segundo gol de Cerro tuvimos más la pelota, creamos situaciones, pero no se pudo convertir el gol”, sostuvo, para finalizar, un Pizzi visiblemente golpeado.
Lo cierto es que San Lorenzo se quedó sin su máximo objetivo, la Copa Libertadores, y Cerro Porteño será el rival de River en los cuartos de final. El Ciclón de Barrio Obrero fue más que el Ciclón de Boedo, al menos en el resultado. ¡Como duele, San Lorenzo!.