"Parece estar en buena condición física, pero fue trasladado en helicóptero al hospital", informó este portavoz de las fuerzas militares de Japón, que el jueves habían enviado 70 hombres a sumarse a los 120 bomberos que lo buscaban.
El muchacho contó a la policía que llevaba caminando por el bosque desde el sábado, día de su desaparición, hasta que llegó a un local de un terreno militar situado a 5,5 km del lugar donde sus padres lo dejaron, detalló el diario regional Hokkaido Shimbun.
Un médico que lo atendió informó que se encontraba un poco deshidratado y que su temperatura corporal era levemente baja. "Durante seis días, sólo ha bebido agua, por así decirlo", explicó. El niño ahora lo puede contar y el padre se quiere morir.