El hecho ocurrió el 6 de marzo de 2010, en la capital cordobesa. Para el fiscal que entiende en el debate se trata de un "crimen de género".
Córdoba (Télam) > La Cámara Séptima del Crimen de la ciudad de Córdoba dará a conocer hoy la sentencia del juicio que se le sigue a un hombre acusado de asesinar de un escopetazo a Natalia Gaitán, quien en 2010 mantenía una relación amorosa con su hijastra adolescente, informaron fuentes judiciales.
El imputado Daniel Torres podría ser condenado a 14 años de prisión por el delito de homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego, tal como lo solicitó la fiscalía, aunque la querella insistió en que se trató de un crimen motivado por la identidad sexual de la víctima y reclamó una pena de 18.
Desde el principio, este caso ha sido tomado como ícono por organizaciones que luchan contra la lesbofobia y toda forma de discriminación por la identidad sexual, como la Comunidad Homosexual Argentina (CHA) que sostiene que se trató de “un crimen de odio” y que a Gaitán “la mataron por ser lesbiana”.
Sin embargo, en su alegato de la semana pasada, el fiscal de juicio Fernando Amodeo aseguró no tener “una verdad jurídicamente objetiva para afirmar que la motivación de Torres fue por una causa de discriminación por la preferencia sexual de Gaitán”.
El fiscal reconoció que se trató de “un crimen de género”, en lo que sí coincidió Natalia Milisenda, abogada de la familia Gaitán.
Amodeo se refirió además a la declaración que realizó ante el tribunal la novia de la víctima, que aseguró que su familia no era “lesbofóbica”.
En tanto, Silvia Suárez, madre de la adolescente, relató que “sólo” estaba preocupada porque su hija se había ido de la casa y por la diferencia de edad existente entre ella y Gaitán.
Sin embargo, la madre de la víctima, Graciela Vázquez, aseguró en el debate que “el verdadero motivo” que tuvo Torres para cometer el crimen fue que Suárez “estaba enamorada” de Gaitán y “él no lo soportaba”.
Esa hipótesis también fue avalada por Karen, una ex novia de Gaitán, al declarar como testigo en el juicio.
La posición de la defensa
Por su parte, César Laspacua, defensor de Torres, sostuvo que el crimen ocurrió durante una “riña” en la que estaban involucradas su pareja y su hijastra, y Gaitán esgrimía un cuchillo.
El letrado dijo que por esa circunstancia se trató de un homicidio en exceso de legítima defensa y dejó a consideración de los jueces el monto de la pena, aunque subsidiariamente pidió que el hecho sea calificado como un homicidio simple sin agravantes, y que se aplique el mínimo de 8 años de cárcel.
Tras los alegatos, el tribunal, integrado por los jueces Víctor Vélez, Ricardo Iriarte y Carlos Ruiz, pasó a un cuarto intermedio hasta hoy, cuando Torres podrá pronunciar sus “últimas palabras”, tras lo cual, se conocerá la sentencia.
El hecho ventilado en el debate ocurrió el 6 de marzo de 2010, en una casa del barrio Parque Liceo Segunda Sección, en la capital cordobesa, donde Torres vivía con Suárez y su hijastra.
Ese día se originó dentro de la vivienda una discusión entre el hombre y Gaitán, porque la hijastra del primero quería convivir con la víctima, que vivía en el mismo barrio.
A Torres se lo acusa de haberse apoderado en ese momento de una escopeta calibre 16 y disparar contra Gaitán, quien recibió los perdigones en el hombro y la axila, lo que posteriormente le provocó la muerte.
Mientras que el imputado, luego de producida la agresión armada se presentó ante la Policía y entregó la escopeta.