Sin embargo, la catástrofe de Chernóbil también marcó el principio del fin de la Unión Soviética, un país que hasta entonces era considerado estable.
Durante varios días, la cúpula soviética, encabezada por el presidente Mijail Gorbachov, ocultó lo ocurrido. Sin embargo, más de 100.000 personas tuvieron que ser reubicadas y durante los años siguientes casi 600.000 ciudadanos de toda la Unión Soviética se vieron obligadas a ayudar en las tareas de limpieza.
Hasta el día de hoy, muchas de ellas sufren las consecuencias de la contaminación radiactiva.
No solo el norte de Ucrania, donde ocurrió el accidente, quedó contaminado con radiactividad. La nube radiactiva afectó sobre todo a la vecina Bielorrusia y el oeste de Rusia, para desplazarse después a Escandinavia y Europa Occidental.
A raíz de la explosión murieron unos 30 trabajadores de la central nuclear y bomberos durante las labores de extinción y rescate. Pero hasta el día de hoy no se sabe exactamente cuántas personas murieron a causa del desastre de Chernóbil. Los expertos creen que decenas de miles de casos de muerte son consecuencia del accidente.
A 30 años de la catástrofe, casi nadie habla aún de Chernóbil en Ucrania, actualmente un país independiente. Los más de 210.000 "liquidadores" vuelven a hablar de sí sobre todo cuando se trata de defender sus prestaciones de invalidez y algunas ayudas especiales.