Buenos aires.- La procuradora general de la Nación, Alejandra Gils Carbó, presentó ayer su renuncia al cargo a partir del 31 de diciembre a través de un oficio que dirigió al presidente Mauricio Macri. “Mi permanencia en el cargo redunda en decisiones que afectarán de manera sustancial la autonomía del Ministerio Público Fiscal”, sostuvo la procuradora en referencia implícita al proyecto de reforma en el que trabaja el gobierno nacional. En el quinto y último párrafo de su renuncia, Gils Carbó afirmó que espera que su decisión “disuada reformas que, amén del debilitamiento señalado, rompan el equilibrio que debe regir el sistema de administración de justicia”.
La renuncia de la procuradora, que hacía más de un año era reclamada por el Gobierno, se conoció minutos después de las 11 de ayer, cuando la dio a conocer el portal Fiscales, que difunde información del Ministerio Público. El texto de su renuncia fue llevado, además, por un empleado de la Procuración hasta la oficina del ministro de Justicia, Germán Garavano. La noticia tomó por sorpresa a los colaboradores más cercanos de Gils Carbó, quienes se enteraron instantes antes de que el tema se hiciera público, cuando ella se lo comunicó.
“La renuncia elevada por la procuradora es una contribución para que podamos trabajar todos en función de fortalecer la independencia y la eficacia de la Justicia”. Marcos Peña. Jefe de Gabinete de ministros de la Nación
La danza de los reemplazantes
Como reemplazantes suenan el fiscal José María Campagnoli; el procurador de la CSJ de Buenos Aires, Julio Conte Grand; el ex juez de la CSJ de la Nación Alberto García Lema, y el camarista de Casación Gustavo Hornos.