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Se desgarró la cornea y no la atendieron porque tenía COVID

Ocurrió en una clínica oftalmológica de la provincia de Buenos Aires. Allí, una madre y su hija vivieron una historia que mezcló estigma y discriminación.

Una joven de 21 años vivió una dramática situación cuando se encontraba aislada por haber dado positivo de COVID y, al noveno día de contagio, sufrió un grave accidente en un ojo.

Se trata de Lucía de Armas. Su madre, Mariana Volpi, fue la encargada de relatar a través de su cuenta de Twitter la odisea que les tocó atravesar cuando llegaron a una clínica oftalmológica en provincia de Buenos Aires, porque a su hija se le estalló uno de los lentes de contacto, el cual se le astilló dentro del ojo y eso le provocó una fisura de córnea.

"Llegamos a la clínica con mi hija muy dolorida por el ojo. Como ella es muy respetuosa de la situación, no quiso entrar a la clínica y se quedó en la puerta. Entré yo, que tenía dos PCR negativos. Me acerqué a la recepcionista y le dije que mi hija era COVID positivo y que tiene que ver un médico de urgencia por el ojo. Ahí comenzó una cadena de desconciertos. La recepcionista se puso muy nerviosa. Se fue a consultar a alguien y volvió. Me dijo que no podían atender a mi hija, que volviera a mi casa y que llamara al SAME. Después dijo 'usted también se tiene que retirar porque es contacto estrecho'", relató la mujer en diálogo con Clarín.

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A partir de ese momento, comenzó la historia que mezcló estigma y discriminación. "Fue una psicosis total. La gente cuando se enteró de que mi hija tenía COVID positivo comenzó a gritarme que me vaya. Fue algo medieval. Había tres personas que me gritaban, una señora con el barbijo con la nariz al aire me exigía que me retirara", detalló Mariana.

"No entiende que mi hija tiene un accidente", le gritaba con indignación a la señora que le reprochaba su presencia en el hospital. "Fue un desastre. Mi hija, que estaba en la puerta, me gritaba desde afuera 'vamos, ma'", agregó.

La mujer, que es abogada, le dijo a la recepcionista: "Voy a llamar ya mismo a un escribano y voy a labrar un acta diciendo que ustedes no quieren atender a mi hija".

Ante esta situación, otra persona de la clínica apareció y le dijo que ya había un médico preparándose para atendenrla: "Fue amoroso el médico y la atendieron muy bien. Por suerte esto no pasó a mayores, porque lo que tenía me hija era muy grave".

"Estamos perdiendo la humanidad. Esto no puede pasar. Hace dos años que hay una pandemia, cómo es que algunas clínicas no prepararon un protocolo para atender a un paciente con COVID", reflexionó.

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