La vicepresidenta no fue invitada a la tradicional ceremonia en la Catedral Metropolitana.
La tensión entre el presidente Javier Milei y la vicepresidenta Victoria Villarruel sumó un nuevo episodio de alto impacto político de cara al 25 de Mayo. Después de varios días de especulaciones, desde el Senado confirmaron oficialmente que Villarruel no fue invitada al tradicional Tedeum que encabezará el mandatario en la Catedral Metropolitana.
“La invitación al Tedeum del 25 de Mayo próximo la cursa formalmente la Secretaría General de la Presidencia a través del área de ceremonial. La vicepresidenta de la Nación no ha sido invitada”, señalaron desde la Presidencia del Senado mediante un comunicado.
De esta manera, por primera vez desde la asunción del Gobierno libertario, Villarruel no integrará la comitiva oficial que acompañará a Milei durante una de las ceremonias institucionales más importantes del calendario político argentino.
Según confirmó TN, la exclusión de la vicepresidenta fue una determinación directa de la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, quien mantiene una relación cada vez más distante con Villarruel.
El nuevo cortocircuito volvió a dejar expuesta la fractura interna dentro de la cúpula de La Libertad Avanza, en un contexto en el que el oficialismo atraviesa una reconfiguración de poder y de espacios de influencia.
La profundización de la distancia entre Milei y Villarruel ya había quedado expuesta públicamente durante el Tedeum del año pasado.
En aquella ceremonia, el Presidente ingresó a la Catedral Metropolitana y saludó con un abrazo al diputado José Luis Espert, pero evitó estrechar la mano tanto del jefe de Gobierno porteño Jorge Macri como de la propia vicepresidenta.
La escena fue interpretada entonces como una señal pública del deterioro de la relación política y personal entre ambos dirigentes, un vínculo que desde entonces continuó profundizando su crisis.
Otro de los momentos de máxima tensión ocurrió a fines de noviembre pasado, durante la jornada de jura de nuevos senadores nacionales.
En esa ocasión, Karina Milei y el vocero presidencial Manuel Adorni protagonizaron un fuerte cruce con el entorno de Villarruel al acusar formalmente a la vicepresidenta de intentar bloquearles el ingreso al recinto.
Desde la Casa Rosada denunciaron supuestas trabas intencionales y una orden política para impedirles el acceso a los palcos oficiales, mientras que desde la Presidencia del Senado rechazaron las acusaciones y atribuyeron la situación a cuestiones vinculadas con la seguridad y el control de capacidad del recinto.
Aquel episodio marcó un punto de quiebre visible: las diferencias entre Karina Milei y Villarruel dejaron de manejarse en reserva y comenzaron a manifestarse públicamente ante las cámaras y en actos institucionales.
En medio de la creciente tensión interna, la vicepresidenta también lanzó recientemente una frase dirigida al vocero presidencial y jefe de Gabinete.
“Estamos esperando todos la declaración jurada de Adorni. Les saludo”, expresó Villarruel con una sonrisa antes de retirarse ante la consulta de periodistas.
La declaración fue interpretada en el oficialismo como otro gesto de diferenciación respecto del círculo más cercano al Presidente, en momentos en que la relación política entre ambas terminales de poder parece haber ingresado en un punto de difícil retorno.