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Se hidrató con su orina para sobrevivir en la nieve

Una mujer caminó 42 kilómetros durante 30 horas buscando ayuda.

Estados Unidos.- Karen Kein intentó salvar a su familia jugándose la vida. Y casi lo paga carísimo aunque, afortunadamente, hoy lo puede contar. La semana pasada, en medio de enormes tormentas de nieve que azotaron una buena parte de Estados Unidos, debió caminar 42 kilómetros con temperaturas bajo cero en medio de la tormenta, con el objetivo de pedir ayuda: su auto, con su esposo y su hijo de 10 años, se había atascado en la ruta en medio de las montañas del límite entre Arizona y Utah. Hasta allí habían llegado intentando eludir otros cortes de caminos -también producto de las nevadas- pero el GPS les jugó en contra. Y casi sin visibilidad, una cuneta los dejó atrapados y con la temperatura bajo cero.

Karen -quien en su juventud había tomado clases de supervivencia- decidió encarar el camino congelado para buscar a alguien que los rescatara. Fue hacia el norte, Utah. Pensó en la primera opción: una autopista cercana donde podría pedir auxilio. Al llegar, ese camino estaba también clausurado por la tormenta. Pero ya estaba en camino y decidió seguir, aunque sólo tenía un poco de agua y poco para comer. Tenía la esperanza de poder hallar ayuda de inmediato. Pero las horas pasaban y la espesa nieve le cansaba las piernas. En tanto, su marido, Eric, al no tener noticias de su esposa intentó otro plan. Junto a su hijo Isaac, escaló un cerro y cuando llegó a lo más alto al fin encontró señal en su teléfono celular. Y pidió ayuda al condado de Kein, desde donde los fueron a rescatar. Padre e hijo estaban casi congelados y debieron recibir tratamiento médico de urgencia. ¿Y Karen? Seguía sin aparecer.

La policía emitió una alerta para comenzar a buscarla, aunque la perspectiva era desoladora: “Después de que se alejó caminando, el área recibió más nieve y se espera otra cantidad adicional”, señalaba el boletín policial. Poco después de la medianoche del sábado 24, los rescatistas pudieron hallar a Karen. Había encontrado refugio en una precaria cabaña de madera que estaba sin uso por el invierno. Estaba oculta debajo de varias mantas que había colocado para evitar una hipotermia. Llegó hasta ahí después de recorrer decenas de kilómetros en 30 horas. ¿Cómo sobrevivió? Aferrada a su idea de conseguir ayuda, principalmente. Cuando se quedó sin agua, llegó a tomarse su propia orina para mantenerse hidratada y comió ramas de árboles. Además, se propuso no dormire para mantenerse alerta y esperanzada: temía que si se dormía, quizá no despertaría más.

Entre el frío intenso y el calor

Las condiciones climáticas en algunos lugares de EE.UU. siguen siendo adversas. Una tormenta de nieve atacó fuertemente la zona de las Grandes Planicies, lo que obligó a cerrar aeropuertos y rutas. Incluso, las autoridades de Dakota recomendaron a la gente no salir de sus casas. Entre tanto, en partes de la región del sureste, la temperatura tibia fuera de temporada estaba creando el riesgo de tornados y tormentas. En Arkansas, Missouri, Kentucky y Tennessee, alrededor de tres millones de personas los sufrieron.

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