La familia de la joven persiguió, atrapó y golpeó al degenerado, que antes de que llegara la Policía le ofreció plata para no ser denunciado.
"Cuando regresé para darle la cerveza que me pidió, veo que tenía los pantalones bajos y se estaba masturbando en la vereda y con la otra mano me hacía señas para que no diga nada", agregó Yamila.
El degenerado empezó a hacerle manifestaciones obscenas cuando ella le pedía que se retirara e intentaba cerrar la ventana. "Seguía tocándose mientras pateaba la puerta. Quería ingresar a toda costa, no pudo porque la ventana tiene rejas", confió la jovencita.
Inmediatamente, se acercó la hermana y el cuñado que estaban en el fondo de la despensa.
"Nos acercamos por los gritos desesperados, y vi al tipo con los pantalones bajos. Mi novio salió a correrlo y con ayuda de los vecinos lo atraparon", contó Yohana, la hermana de Yamila.
Entre varios lo retuvieron, le dieron varios golpes y no lo dejaron ir hasta que llegó la Policía y lo llevó a la Comisaría 41.
El comisario Miguel Cuadrado contó que detuvieron al hombre, que es oriundo de Río Negro, y detalló que "podría tener algunos problemas mentales o algún retraso madurativo, por el momento va a permanecer detenido hasta corroborar los antecedentes".
Respecto de esto, Yamila sostuvo: "Por las cosas que hacía y me decía, más que un retraso madurativo es un pervertido que no tiene que estar suelto en la calle".
La joven aclaró que nunca había visto al hombre en el barrio.
"Somos una familia que labura todo el día y no podemos permitir, que un tipo así ande suelto. Hay chicos jugando en la calle todo el día", remató la joven.
Los acosadores, el mal de Río Negro
Pasajera en trance
En un hecho que generó un gran desconcierto en la terminal de micros de Cipolletti, la Policía provincial procedió a la detención de un hombre de unos 50 años. El operativo se dispuso luego de que una pasajera lo denunciara por manosearla durante el viaje. Sobresaltada, se habría despertado por el manoseo y decidió comunicar lo sucedido a personal policial. El hecho sucedió el 30 de enero.
La isla de las pesadillas
Un hombre en bermudas y zapatillas, que se moviliza en una bicicleta por distintos sectores de la Isla Jordán, cuando se cruzaba con una mujer empezaba a realizar exhibiciones obscenas y a mostrar su pene.
El pervertido apuntado era un hombre de unos de 50 años, corpulento y canoso.
Una vecina de la Isla Jordán afirmó: "Este señor anda mostrando su miembro genital a todas las que encuentra a su paso".