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Se pegó un tiro hace diez años y hoy tiene otra cara

El fallido suicida fue sometido a un trasplante total de rostro.

Estados unidos.- Un hombre de 31 años recibió un trasplante de cara tras intentar matarse de un disparo en 2006. Como consecuencia, su mandíbula y nariz quedaron destruidas pero sobrevivió. Cuando llegó la Policía se arrepintió y les rogó: “Por favor, por favor, no me dejen morir”. La cirugía por la que ahora podrá volver a una vida relativamente normal duró 56 horas.

Andy Sandness visitó la Clínica Mayo, de Minnesota, en Estados Unidos, durante diez años donde recibía pequeños ajustes en su rostro. El hombre recordó que, por tener el rostro desfigurado, se volvió antisocial y se escondía en las montañas para cazar y pescar. Trató de adaptarse a una boca muy pequeña así que tenía que cortar la comida de a pedacitos. También usaba una prótesis para la nariz que constantemente se le caía.

En 2012 recibió el llamado del cirujano Mardini, quien le recomendó que “pensara muy seriamente” decidirse por el trasplante. Cinco meses después de que su nombre fuera agregado a la lista de espera, apareció un donante: Calen “Rudy” Ross, quien también tenía 21 años y en junio se disparó pero su caso tuvo un final fatal.

La nariz, los pómulos, la boca, los labios, la mandíbula, la pera y hasta los dientes provienen de un donante, y se convirtió en uno de los procedimientos más raros del mundo; sólo se realizaron doce trasplantes de este tipo.

Cuando tenía 21 años, Andy Sandness estaba sumido en una profunda depresión que lo llevó a intentar suicidarse de un disparo en la cara. Aunque sobrevivió, su rostro quedó desfigurado al punto tal que su boca parecía un cráter hundido en el cráneo.

“No tengo palabras para expresar lo agradecido que estoy por este regalo”, aseguró tras la operación. “Ahora puedo retomar mi vida y disfrutar de ella”. Sandness admitió que estaba pasando “por un mal momento” cuando decidió atentar contra su vida. “Agarré el arma que estaba en el ropero y sólo recuerdo que miré el cañón y dije: ‘A la mier...’ y disparé”, relató el hombre.

Hoy en día, Sandness está feliz de entrar a un ascensor y pasar desapercibido para el resto de la gente. “Ahí me di cuenta de que soy normal de nuevo”, dijo con su nueva cara.

A los 21 años, sumido en una depresión, Andy Sandness se pegó un tiro en la cara. Sobrevivió pero había quedado desfigurado. Ahora volvió a vivir.

El terrible caso de Patrick Hardison

“La normalidad se ha convertido en una realidad. ‘Normal’ es algo que jamás pensé que volvería a ver”, dijo Patrick Hardison, el estadounidense de 42 años que había recibido el trasplante facial más extenso de la historia (12 horas), hasta el que se hizo Sandness. “Desde que me operé soy un tipo cualquiera que camina por la calle. La gente me mira y se da cuenta de que me pasó algo, pero nadie pensaría que me trasplantaron la cara”, explicó el hombre que recibió su nuevo rostro de David Rodebaugh, quien murió a los 26 años en un accidente de bicicleta.

Hardison era bombero en Mississippi cuando en 2001 quedó desfigurado tras el derrumbe de un techo en llamas en un incendio. El hombre logró salvar a la mujer que había ido a rescatar, pero los médicos no pudieron recuperarle ni siquiera la nariz. Con una traqueotomía y sin párpados, Hardison pasó 14 años disfrazado con una gorra y anteojos de sol hasta que en agosto de 2015 fue operado en Nueva York.

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