El hecho se produjo en un yacimiento operado por la empresa YPF, en un caño ubicado a unos 1200 metros del río Colorado. El volumen derramado, en el punto de origen de la falla, es de 45 metros cúbicos de agua de producción. Llegaron al curso de agua, aproximadamente, unos 4 metros cúbicos entre la costa y el río.
Esquivel precisó que tras el incidente, la empresa YPF colocó barreras oleofílicas, en las cuales no se verifica ningún tipo de impregnaciones oleosas, ni en la costa, ni en el agua.