Al principio los alumnos de Germán López tomaron como algo gracioso que les enseñara usando el lenguaje inclusivo, pero cuando el profesor de Historia les explicó la razón, comenzaron a tomarlo en serio y ahora ya se acostumbraron. Incluso, desde el Instituto cordobés llegaron a abrir las puertas para que se pueda observar una de sus clases. “Es una forma de nombrar a todos”, dijo López.