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Una joven, de 19 años, está viviendo un verdadero calvario: desde los 12 años, comenzó a experimentar un problema de salud que provoca que partes de su cuerpo se hinchen, a veces, durante meses. En el transcurso de los años, la muchacha británica se sometió 66 cirugías pero los médicos todavía no logran diagnosticar la enfermedad y otorgarle una cura.
La afectada se llama Charlotte Evans y vive en la ciudad de Downderry, Inglatera, aunque gran parte de su vida la pasó en hospitales. Según precisó, comenzó a experimentar los dolores cuando tenía 12 años, momento en el encontró un bulto azul en la cadera. "Mi mamá llamó al médico fuera de horario y él dijo que podría tener una hemorragia interna. Me ingresaron al hospital, pasé tres semanas allí, y me dijeron que no tenían ni idea de por qué sucedió pero que nunca volvería a suceder. Vaya, estaban equivocados. Luego me desperté en agonía: la hinchazón se había extendido por mi estómago, por mi espalda y mi pierna. Era enorme", recordó. A las pocas semanas, tuvo su primera intervención.
Los padecimientos comenzaron a ser continuos, ante la sorpresa de los médicos y familiares. Cada grupo de músculos de los brazos y las piernas está contenido en un espacio rodeado por tejido llamado fascia. El síndrome compartimental agudo se produce cuando aumenta la presión dentro de un compartimento y se trata en el hospital mediante un procedimiento quirúrgico llamado fasciotomía, donde se hace una incisión quirúrgica para aliviar la presión. "La presión aumenta hasta que interrumpe la circulación y daña el músculo y los nervios, y puede provocar la pérdida de una extremidad si no se libera la presión", explicó Evans, quien detalló que los doctores la cortan para aliviar esa presión en sus músculos y las heridas se dejan abiertas durante al menos tres días antes de volver a coserlas.
Estas cicatrices también le provocaron otro dolor a la joven: los comentarios de la gente. "Por razones que no puedo entender, la mayoría de la gente siempre asume que es por autolesión. He llevado años de abuso que ha empeorado a medida que soy mayor", lamentó.
"Las inflamaciones son extremadamente dolorosas y debilitantes. Desafortunadamente, mis nervios también fueron dañados por la cantidad de cirugías y se acumuló tejido cicatricial muy grueso que restringe el movimiento. Perdí mi vida, si soy honesta. No salgo, no voy a ningún lado más que al hospital, siempre me lo pierdo todo", comentó la muchacha, que ya se sometió a 66 cirugías y que estuvieron a punto de amputarle la pierna en uno de sus episodios. "Este año fue muy duro: tuvo ocho intervenciones y estoy teniendo más complicaciones", cerró.
Una familia de los Países Bajos sufre por una enfermedad genética extremadamente rara llamada Tango 2. Tres jóvenes, uno de 21 años y dos menores de edad, padecen esta especie de "desaceleración general", por la cual los tienen gran debilidad neuromuscular y un retraso intelectual. También, pueden sufrir convulsiones en las que se quedan dormidos, además de babear y tambalearse.
La enfermedad fue descubierta en 2015, por lo que es una enfermedad desconocida para muchos. Actualmente, se sabe que alrededor de 100 niños son portadores en todo el Mundo.