La comisión directiva de Boca tendría en sus manos un plan para remodelar el estadio y aumentar la capacidad del estadio. Cuántos hinchas entrarían y cuándo estará lista.
Todo pareciera indicar que esta vez podría concretarse de verdad luego de años de coqueteos pero sin realizar obras contundente que le cambien las condiciones el estadio La Bombonera para que puedan ingresar más personas a los partidos de su equipo. Mientras aparecen un sinfín de proyectos que requieren de distintas cosas, la dirigencia de Boca ya tendría uno en sus manos para hacer oficial.
Uno de los objetivos que había puesto el propio presidente Juan Román Riquelme era la ampliación de la capacidad del estadio, de hecho en plena campaña había afirmado que cruzaría a hablar con los vecinos para comprar los terrenos aledaños para concretar la obra. Sin embargo, nunca ocurrió.
Según se conoció desde la CDD ya tienen las maquetas oficiales que determinan la creación de una nueva bandeja que sumarán seis mil asientos más. A su vez, según el proyecto, sacarían las butacas del sector K para ganar lugar en esa zona y convertirlo en popular por lo que el estadio pasaría a sumar en primera instancia capacidad para 10 mil hinchas.
En los últimos días corrió un fuerte rumor que alegaba la presentación de una documentación la empresa Ferrosur para ver la viabilidad de construir torres en las cercanías al paso del tren. En ellos se montarían 18 ascensores para conectar el nuevo sector que sería anunciado en el parate por la Copa del Mundo, preparado para principios de junio.
Más allá de la obra, Boca tiene un punto a favor en cuanto a lo futbolístico: no deberá mudarse de estadio por la construcción de la cuarta bandeja y podría hacer de local allí. El plan que tiene la dirigencia del club es terminar con este proyecto en 2026, por la urgencia del club y probablemente también por las elecciones de 2027.
Entre las remodelaciones y creación de una cuarta bandeja, pensarían también en que la tercera bandeja pase a ser puramente popular para aumentar el cupo. Con las modificaciones el xeneize planifica un estadio de aproximadamente 80 mil espectadores.
El entrenador Claudio Úbeda recuperó a Alan Velasco y Ángel Romero para el clásico entre Boca y San Lorenzo, aunque tiene previsto mantener el mismo equipo que viene de golear a Lanús. Tras varias semanas complicadas, en el predio el clima es más distendido luego del 3-0 conseguido en la última fecha. El cuerpo técnico considera que ese triunfo puede ser un punto de partida para consolidar el funcionamiento del equipo. Por eso, el DT decidió ratificar la formación que mostró su mejor versión.
El volante creativo ex Independiente dejó atrás el esguince en la rodilla izquierda que sufrió frente a Deportivo Riestra en el inicio del torneo. Durante la semana, de hecho, pudo participar con normalidad de una práctica de fútbol junto a los suplentes y avanzó en su recuperación. En el club consideran que está cada vez más cerca de volver a sumar minutos oficiales. De todas formas, la idea del cuerpo técnico es llevarlo de a poco para evitar una recaída. Por ese motivo, se perfila para ocupar un lugar en el banco.
Una situación similar ocurre con el delantero guaraní, quien también volvió a entrenarse a la par de sus compañeros: había sufrido una molestia muscular en el aductor derecho antes del partido ante Gimnasia de Mendoza. Como el estudio médico descartó un eventual desgarro, su recuperación fue más rápida de lo esperado. Apenas diez días después del inconveniente físico, el atacante vuelve a estar disponible para Sifón. Incluso, podría ser una alternativa ofensiva durante el duelo con CASLA.
A pesar de estos regresos, el estratega no planea modificar la base del equipo. El rendimiento colectivo frente al Granate dejó muy conforme al reemplazante de Miguel Ángel Russo, que destacó las asociaciones y la fluidez en el mediocampo. En ese funcionamiento se destacó especialmente la conexión entre Leandro Paredes y el juvenil Tomás Aranda. Ambos se entendieron bien en tres cuartos de cancha y generaron varias situaciones de peligro.
En el ensayo futbolístico de hoy, el ex orientador de la Selección Argentina Sub-20 repitió exactamente la misma alineación: el equipo formó con Agustín Marchesín en el arco; Marcelo Weigandt, Lautaro Di Lollo, Ayrton Costa y Lautaro Blanco en defensa. En el mediocampo estuvieron Santiago Ascacíbar, Paredes, Milton Delgado y Aranda. Mientras tanto, en el ataque jugaron Miguel Merentiel y Ádam Bareiro.