Los animales fueron secuestrados en el marco de la ordenanza municipal 076/88, que especifica que "todo animal ya sea equino o vacuno suelto del ejido urbano y rutas que comunica a áreas rurales, serán capturados por transgredir las reglamentaciones vigentes y trasladados a los corrales municipales, quedando así a disposición del Juzgado de Faltas".
"Se presentaron los propietarios y el juez de faltas autorizó la entrega previo control de toda la documentación", explicó el comisario Peucón, a cargo de la Policía Rural local. Detalló que sólo quedan dos caballos en el corral municipal, porque aún no fueron identificados.
Peucón indicó que continuarán con este tipo de controles en el ejido urbano y rural de la ciudad. "Siempre encontrábamos uno o dos, hasta en el ejido urbano teníamos animales sueltos, pero es la primera vez que encontramos tantos", contó.
Los animales secuestrados estaban en la banquina y en inmediaciones de las rutas. El principal problema, según comentó el comisario, son la gran cantidad de campos sin alambrado, "más que nada en las tierras fiscales, ahí es donde tenemos el mayor inconveniente".