El procedimiento se desarrolló en el cruce de la Isla Jordán. A la hora de la presentación de la documentación y la comprobación de su autenticidad, observaron que la cédula verde se encontraba adulterada. También presentaban visibles irregularidades las patentes.
Frente al resultado de la inspección, se avanzó con la incautación de la camioneta, y su conductor, quien manifestó que la había comprado de "buena fe", no pudo evitar el inicio de dos causas penales en los juzgados de Instrucción 4 de Cipolletti y en el Federal, en General Roca.
De
acuerdo con lo informado por el automovilista, su domicilio real se encuentra en Roca, pero durante la temporada frutícola reside en una chacra de Cipolletti por trabajo.
El secuestro de autos truchos es habitual en la zona. Generalmente son vehículos que fueron robados en otro lugar y se comercializan en el Alto Valle con documentación melliza o adulterada.