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Carina Ayelén Antiñir y Franco Exequiel Puentes, la pareja acusada de entrar a la casa del abuelo Antonio Martínez, de 97 años, y propinarle una feroz golpiza para robarle la jubilación, seguirán detenidos con prisión preventiva. Ambos fueron imputados por el delito de robo agravado por lesiones gravísimas
Así lo resolvió, de manera unánime, el tribunal integrado por los jueces Leandro Nieves, Mario Tommasi y Dardo Bordón, quienes rechazaron los planteos realizados por los abogados de la defensa que aseguraban que la resolución por la cual la jueza de Garantías Estefanía Sauli había dictado la prisión preventiva había sido "arbitraria".
El abogado Fernando Diez, quien ahora defiende solo a Puentes, reiteró el pedido de una prisión domiciliaria, la cual podría llevarse a cabo en la casa de un tío de su defendido, ubicada en el barrio Parque Industrial. Al respecto, aseguró que el riesgo de fuga no existía porque hasta el momento el imputado se había presentado voluntariamente ante la solicitud de la Justicia. Mientras que respecto del entorpecimiento de la investigación, no negó tal posibilidad. En definitiva, solicitó que la prisión sea domiciliaria y que fuera por 4 meses y no por 6 meses, tal como se había dispuesto.
Por su parte, el abogado Gustavo Barroso, que representa a Antiñir, directamente pidió la revocación de la prisión preventiva y exigió que su defendida sea puesta en libertad de manera inmediata.
Los defensores no cuestionaron la prueba ni la imputación, solo hablaron de una presunta arbitrariedad respecto a la resolución de la prisión preventiva dictada por la jueza de Garantías.
La fiscal Soledad Rangone, por su parte, rechazó el argumento de las defensas y aseguró que la medida cautelar de la prisión preventiva se adoptó en base a la probabilidad, teniendo en cuenta la gravedad del hecho, la pena en expectativa y la solidez de la imputación.
Rebatiendo el planteo de los defensores, la fiscal explicó que los imputados se habían presentado voluntariamente a las primeras audiencias pero que la situación cambió de manera sustancial a partir de la reformulación de cargos. Es que en un principio se los acusó del delito de robo simple, que tiene penas previstas desde 1 mes hasta 5 años de prisión, es decir, una pena menor que, incluso, podría ser de cumplimiento condicional. Sin embargo, ahora, con la imputación por robo agravado, la pena en expectativa es necesariamente de prisión efectiva, de hasta 15 años, por lo que hay una probabilidad fundada de que los imputados intenten fugarse.
En la misma dirección que la fiscal Rangone se expresó el abogado querellante Gustavo Lucero, quien representa a los familiares del abuelo atacado. Reiteró algunos de los testimonios brindados por los testigos, quienes manifestaron el miedo que les tienen a los imputados y la necesidad de que estén tras las rejas para que puedan vivir seguros ellos y sus familiares.
"No es idónea la detención domiciliaria. Vana tener posibilidad del manejo del teléfono celular, a diferencia de lo que ocurre en una comisaría. Van a tener acceso a las redes sociales y tienen posibilidades de visitas plena. Existe la presunción de que puedan influir sobre testigos. En una prisión preventiva tienen mayores controles. No se puede controlar a los imputados en un domicilio las 24 horas del día", remarcó el abogado.
Luego de que se expresaran las partes, se dio paso a un cuarto intermedio para que el tribunal deliberara. Más tarde, se volvieron a conectar al Zoom y Nieves fue el encargado de dar a conocer la decisión. Por unanimidad, resolvieron confirmar la resolución de la jueza de Garantías Sauli y, por ende, la prisión preventiva de ambos imputados. A su debido tiempo, los tres jueces, Nieves, Tommasi y Bordón, explicitaron los motivos de su decisión, afirmando que no existió la arbitrariedad planteada por los defensores.
El abuelo, que fue salvajemente atacado el viernes 7 de mayo en su casa ubicada en la esquina de Batilana y Antártida Argentina, en pleno barrio Islas Malvinas, sigue internado en estado crítico en el hospital Castro Rendón.
A las graves lesiones, que incluyen la fractura del maxilar y la nariz, heridas graves en un ojo y un gravísimo derrame cerebral que le afectó su sistema cognitivo y en el cual ya no hay nada para hacer, ahora se le sumó el Covid-19. En las últimas horas se supo que se le realizó un hisopado al abuelo que arrojó resultado positivo.
Algunos familiares del abuelo Antonio, como María, quien vive con él y lo encontró tirado sobre un charco de sangre cuando volvió a su casa, presenciaron la audiencia de este martes. Y en ese marco, manifestaron su satisfacción tras conocer la decisión de los jueces de que los imputados por el brutal ataque seguirán detenidos con prisión preventiva.
Puentes, por su parte, también siguió la audiencia a través del Zoom, pero no lo hizo su novia y cómplice, quien estuvo representada solo por su abogado.