El médico general Martín Giménez, del hospital Heller, aclaró que, si bien se trató de heridas de poca gravedad, eran "lesiones totalmente evitables". Sin embargo, explicó que ha mermado la cantidad de pacientes con estos problemas desde que se prohibió la venta de pirotecnia.
Minutos después de la 1 ingresó un joven a la guardia del hospital Castro Rendón con una herida en uno de sus ojos producto de la explosión de un petardo. Personal del Servicio de Emergencia constató que pese a la importante lesión provocada por el explosivo, el hombre no sufrió la pérdida de su visión y fue dado de alta a las 3 de la madrugada.
Por otro lado, se informó que se atendieron decenas de casos de pacientes con afecciones producto del exceso de alimentación y del
consumo de
alcohol. Esta última problemática se registra con gran intensidad en los últimos días de diciembre.